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¿QUÉ HACER ANTE UNA EJECUCIÓN HIPOTECARIA?


La ejecución hipotecaria ocurre cuando no se puede pagar las cuotas para saldar el préstamo hipotecario adquirido, es decir, lo que comúnmente conocemos como deshaucio. Entonces, la entidad bancaria se acoge a su garantía tras no recibir sus mensualidades y embargan el inmueble para saldar así la deuda pendiente. Puede ocurrir, incluso, que el valor de la vivienda sea inferior a la deuda pendiente, a la cual se le suman los intereses, los gastos judiciales pertinentes más el capital pendiente de la hipoteca. En tal situación, el banco sigue teniendo la garantía de embargar los bienes presentes y futuros del titular con tal de solventar por completo el débito.


Sin embargo, cuando se empieza a llevar a cabo la ejecución hipotecaria, se tendrá por delante un proceso judicial bastante largo antes de llegar al punto final tan infortunado, el deshaucio. Por lo tanto, este tiempo es el que se tendrá de margen para poder pagar el impago o llegar a un acuerdo con la entidad bancaria para que así se pueda frenar el desahucio. Además, existen otras formas de anular el embargo e, incluso, volver a las condiciones originales de la hipoteca. En el caso de que se forme parte de un colectivo vulnerable y se pueda acreditar, el banco se verá obligado a interrumpir el embargo de manera automática. También, si se consigue demostrar, a través de una demanda por cláusulas abusivas, la ejecución se declarará nula.


Para tener en cuenta el tiempo que se tiene para actuar y poder frenar el embargo, explicaremos el proceso que se sigue hasta llegar al punto final. De esta manera, se podrá valorar en qué situación se encuentra la tramitación y, por consiguiente, cómo se puede actuar y cuándo es mejor hacerlo.

  1. Aviso de impago. Tras pasar dos semanas de la fecha del pago y no recibir la cuota, el banco se pondrá en contacto con el deudor.

  2. Comunicado oficial. Al mes, el banco enviará un documento notificativo de la situación.

  3. Inscripción en el listado de morosos. A los 5 meses de no recibir las cuotas, el banco procederá a inscribir el titular a un listado de morosos, como A.S.N.E.F.

  4. Demanda judicial. Se tramita a partir del duodécimo mes de impago.

  5. Notificación de las cargas incluidas en la vivienda en el Registro de la Propiedad.

  6. Procedimiento para la subasta. Una vez el juez apruebe la subasta, se publicará la fecha y el lugar de la misma. Hay que tener en cuenta que no están obligados a informar al deudor, por lo que este deberá mantenerse al corriente.

  7. Subasta del inmueble y desahucio. Una vez se le conceda la vivienda al mejor postor, se procederá al embargo del inmueble, por lo que el deudor deberá abandonar su hogar, bajo la presencia policial y un cerrajero que cambiará la cerradura para que este no pueda volver a entrar.

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