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REQUISITOS PARA CONSEGUIR UNA HIPOTECA

Si lo que te estás planteando es pedir un préstamo hipotecario, el primer paso es cerciorarse de que el banco aprobará la hipoteca y se cumple con un perfil que encaja con sus condiciones. Aunque cada entidad financiera sigue su propia política de riesgos para concluir si un cliente es solvente, hay una serie de requisitos en las que todas suelen coincidir:


  • Estar al día con otras deudas

Para acceder a una hipoteca es imprescindible no tener deudas pendientes con préstamos ni impagos. Si aparece una deuda en el historial crediticio, ya sea en la C.I.R.B.E. o en A.S.N.E.F., se bloquea automáticamente el acceso a una hipoteca. Por lo tanto, antes de iniciar los trámites para una financiación hipotecaria hay que saldar todas las deudas. En definitiva, para que concedan el crédito se debe demostrar de forma clara que se podrá hacer frente a las cuotas sin problemas.


  • Trabajo estable y con antigüedad

Tener una buena situación laboral, que permita al banco ver que se tiene estabilidad económica y ingresos será uno de los puntos a favor para que la financiación sea aprobada. Por lo tanto, uno de los requisitos fundamentales es tener un empleo con contrato indefinido y con cierta antigüedad. Además, es imprescindible cobrar un salario relativamente elevado, ya que cuanto más mayores sean los ingresos con más facilidad se podrá abonar las mensualidades. Se pedirá nóminas y la vida laboral del cliente con el fin de comprobar que se cumplen dichas condiciones.


  • Posibilidad de avales o garantías

En el caso de no tener una buena situación laboral, existe la opción de aportar un aval o garantía para tener mayores posibilidades. Sin embargo, tener a alguien que avale no es lo más común ni recomendable, ya que el avalista es el que tiene que hacer frente a las cuotas en caso que no se paguen, sin poder ganar absolutamente nada.


  • Motivo de la financiación

Otro de los aspectos en los que se fijan los prestamistas es el motivo por el cual se necesita la financiación; no es lo mismo financiar la compra de una vivienda habitual que la de una segunda residencia. En este último caso, los bancos piden más requisitos y son más estrictos, además de conceder siempre un porcentaje menor a si se trata de una vivienda habitual.


Por otro lado, es de gran ayuda saber qué cantidad exacta se necesita para pagar la hipoteca. Para ello, se debe tener en cuenta que la compra de la vivienda también incluye los gastos de la tasación, de la notaría o de la inscripción en el Registro de la Propiedad. Es necesario también calcular que la cuota de la prestación no suponga un porcentaje mayor al 30% o 40% de los ingresos mensuales. Además, es aconsejable comparar entre las diferentes hipotecas que ofrece un mismo banco u otros para poder escoger la que mejor se adapta a la situación de cada uno, sabiendo de antemano que de forma generalizada existen las hipotecas de a tipo de interés fijo, variable o mixto. La primera de ellas aporta seguridad porque mantiene sus tipos de interés invariables, es decir, durante toda la duración del préstamo la cuota a pagar será la misma, ya que no dependerá de las fluctuaciones del Euribor. Pero por otro lado, suelen ser las más caras porque el banco es el que asume el riesgo de que pueda aumentar. Por lo contrario, es en la variable que el cliente asume las fluctuaciones del Euribor. En cuanto a la mixta, se combina el tipo de interés fijo al principio para luego pase a ser variable.


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