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Casos especiales

¿Qué pasa con la hipoteca si me divorcio o me separo?

Divorciarse no cancela la deuda hipotecaria frente al banco. Te explicamos las opciones reales: vender, extinción de condominio o liberar a un titular.

5 min de lecturaPor Equipo editorial de ACFINAN

Uno de los aspectos que más incertidumbre genera en un divorcio o una separación es qué ocurre con la hipoteca de la vivienda habitual. No se "saca" a una expareja de la hipoteca con un acuerdo privado ni con la adjudicación de la casa: el banco tiene que aceptar expresamente la liberación.

La operación suele exigir dos planos distintos: decidir quién se queda con la vivienda y resolver quién sigue respondiendo de la deuda. Pueden avanzar juntos, pero no son lo mismo.

Cómo puede salir una expareja de la hipoteca

Primero, los propietarios deben acordar una salida: venta, adjudicación de la vivienda a uno con compensación económica u otra estructura válida para su caso. Después, si se pretende que solo una persona continúe como prestataria, hay que pedir al banco una novación con liberación de deudor.

El Código Civil exige el consentimiento del acreedor para sustituir a un deudor. En una hipoteca, el acreedor es el banco. Por eso la entidad revisará de nuevo si quien se queda puede asumir la cuota, las demás deudas y el préstamo pendiente con sus propios recursos. Si no acepta, ambos pueden seguir respondiendo aunque uno ya no sea propietario.

El banco no forma parte del divorcio

El convenio regulador de un divorcio puede repartir la vivienda y la deuda entre los excónyuges como acordéis, pero ese acuerdo no vincula al banco si no ha participado en él. Si ambos figuráis como titulares de la hipoteca, el banco os sigue considerando responsables solidarios: puede reclamar la totalidad de la deuda a cualquiera de los dos, sin importar lo que hayáis pactado entre vosotros sobre quién debía pagar qué parte.

Esto significa que, aunque el convenio diga que uno de los dos asume la hipoteca en exclusiva, si esa persona deja de pagar, el banco puede dirigirse igualmente contra el otro titular.

Las tres salidas más habituales

1. Vender la vivienda

Se cancela la hipoteca con el precio de venta y se reparte lo que quede entre ambos, según lo acordado. Es la opción más limpia cuando ninguno de los dos quiere o puede quedarse con la vivienda en solitario.

2. Extinción de condominio o adjudicación entre copropietarios

Uno de los dos se queda con el 100% de la vivienda, compensando económicamente al otro por su parte. Esta operación resuelve la copropiedad, pero no libera automáticamente al otro de la hipoteca. La tributación puede ser distinta de la de una compraventa ordinaria, pero depende de la indivisibilidad del bien, la compensación, la comunidad autónoma y la forma concreta de la operación. No conviene presupuestarla como si fuese una regla fiscal única.

3. Liberar a un titular sin vender (novación)

Si uno de los dos se queda con la vivienda y quiere asumir la hipoteca en solitario, hace falta que el banco apruebe una novación de liberación de deudor: el titular que se queda solo debe demostrar que sus ingresos, por sí mismos, cumplen los criterios de riesgo que el banco exigiría a una persona en su situación. El banco puede negarse si no ve solvencia suficiente para asumir la deuda en solitario.

Por qué conviene resolver esto antes de firmar el convenio

Es habitual redactar el convenio regulador asumiendo que "la hipoteca se la queda él o ella" sin haber confirmado antes con el banco si va a aprobar esa liberación. Si el banco no la aprueba, ambos seguís siendo responsables solidarios pese a lo que diga el convenio, y puede generar problemas serios más adelante si la persona que se quedó con la vivienda deja de pagar.

Cómo ayudamos en ACFINAN en estos casos

Antes de firmar cualquier convenio que dependa de una novación o de una extinción de condominio, conviene comprobar si quien se queda puede superar el estudio de solvencia por sí solo. Si hay margen para una alternativa, también puede estudiarse una subrogación o novación hipotecaria, siempre con la aceptación de la entidad que corresponda.

Si tu objetivo no es quedarte con la vivienda común sino comprar otra por tu cuenta, puedes solicitar un preestudio para una nueva hipoteca después de un divorcio o separación. Analizamos cómo pueden influir la hipoteca anterior, tus ingresos y tus obligaciones actuales antes de que te comprometas con una nueva compra.

Preguntas frecuentes sobre divorcio e hipoteca

¿Cómo saco a mi expareja de la hipoteca?

Acuerda primero la propiedad y solicita al banco una novación con liberación de deudor. Solo la aprobación expresa de la entidad libera a la otra persona frente al préstamo.

¿El divorcio libera automáticamente a uno de los dos de la hipoteca?

No. El banco sigue considerando responsables solidarios a ambos titulares hasta que se apruebe expresamente una novación de liberación.

¿Qué es la extinción de condominio y cómo se relaciona con el divorcio?

Es la operación por la que uno de los dos se queda con toda la vivienda compensando al otro. Resuelve la propiedad; su tributación debe revisarse según la comunidad y la estructura concreta.

¿Puedo quedarme solo con la hipoteca si mi expareja no quiere seguir pagando?

Puedes solicitarlo mediante novación, pero el banco debe aprobarla comprobando que tus ingresos por sí solos son suficientes.

¿Si mi expareja deja de pagar su parte, me reclama el banco a mí?

Sí, si ambos seguís siendo titulares. La responsabilidad es solidaria frente al banco, al margen de lo acordado en el convenio de divorcio.

Conclusión

Un divorcio no modifica automáticamente quién debe la hipoteca frente al banco: hace falta vender, hacer una extinción de condominio o conseguir que el banco apruebe una novación de liberación. En ACFINAN revisamos la viabilidad de cada opción antes de que forme parte del convenio regulador, para evitar comprometerte a algo que el banco después no apruebe.

El mismo mecanismo de responsabilidad solidaria se aplica a parejas que compran vivienda juntas sin estar casadas; lo explicamos en comprar vivienda en pareja sin estar casados: cómo afecta a la hipoteca.

Preguntas frecuentes

¿Cómo saco a mi expareja de la hipoteca?

No basta con que uno se quede con la vivienda o lo diga un convenio. Hay que acordar la propiedad y solicitar al banco una novación con liberación de deudor; solo la aceptación expresa de la entidad libera al otro titular frente a la deuda.

¿El divorcio libera automáticamente a uno de los dos de la hipoteca?

No. El banco sigue considerando responsables a ambos titulares frente a la deuda, aunque el convenio reparta internamente los pagos. La sustitución de deudor requiere consentimiento del acreedor; en este caso, del banco.

¿Qué es la extinción de condominio y cómo se relaciona con el divorcio?

Es la operación por la que uno de los copropietarios se adjudica la vivienda y compensa al otro. Resuelve la propiedad, no la deuda frente al banco. La tributación depende de la estructura, la comunidad autónoma y el caso concreto.

¿Puedo quedarme solo con la hipoteca si mi expareja no quiere seguir pagando?

Puedes solicitarlo mediante una novación de liberación de deudor, pero el banco debe aprobarla: analizará si tus ingresos por sí solos cumplen los criterios de riesgo que exigiría a una persona sola en tu situación.

¿Si mi expareja deja de pagar su parte, me reclama el banco a mí?

Sí, si ambos seguís figurando como titulares del préstamo. La responsabilidad frente al banco es solidaria: puede reclamar la totalidad de la deuda a cualquiera de los dos titulares, con independencia de lo acordado entre vosotros en el convenio de divorcio.

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