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6 de agosto de 2026 · 6 min de lectura

¿Existe una hipoteca del 100 % sin entrada ni aval?

Sí, existe, pero no es un producto de catálogo. Explicamos en qué casos una entidad financia el 100 % sin pedir avalista y qué exige a cambio.

Autoría: Equipo editorial de ACFINAN

Revisión: Equipo de intermediación hipotecaria de ACFINAN

Última actualización: 6 de agosto de 2026

Sí, existe, pero no es un producto que puedas pedir por su nombre en cualquier banco. Una entidad puede financiar el 100 % de una vivienda sin exigir avalista cuando la operación reduce el riesgo por otra vía: una tasación holgada, un perfil muy solvente o una vivienda que ya pertenece al propio banco. Fuera de esos casos, lo habitual es que el banco pida algo a cambio de asumir el 100 % sin ninguna garantía adicional.

«Sin entrada» y «sin aval» no son lo mismo

Es fácil mezclar dos preguntas distintas cuando en realidad son independientes. No tener entrada significa que el banco financia el 100 % del valor de la vivienda, así que no necesitas aportar ese 20 % habitual de tu bolsillo. No tener aval significa que nadie más responde por ti: ni un familiar con su patrimonio, ni una segunda vivienda puesta como garantía adicional.

Puedes conseguir una cosa sin la otra. Hay operaciones al 100 % que sí llevan aval —de hecho es el camino más frecuente cuando falta la entrada— y hay operaciones con entrada normal que igualmente llevan aval, si el banco detecta otro tipo de riesgo. Cuándo pide aval un banco y qué tipos existen lo desarrollamos en ¿necesito un aval para que me concedan la hipoteca?. Este artículo se centra en el caso concreto donde coinciden las dos cosas: 100 % de financiación y ninguna garantía adicional.

En qué casos una entidad financia el 100 % sin pedir aval

No es un producto de catálogo, pero hay situaciones reales donde ocurre:

La tasación sale por encima del precio de compra. El banco no calcula el porcentaje financiado sobre lo que pagas, sino sobre el menor valor entre el precio de compraventa y la tasación. Si negocias un precio por debajo del valor tasado, financiar el 100 % de ese precio puede suponer, en la práctica, bastante menos del 100 % sobre la tasación. Para el banco, ese margen ya funciona como colchón de seguridad, y eso reduce la necesidad de pedir una garantía adicional. Puedes leer el caso contrario —cuando la tasación sale por debajo— en qué pasa si la tasación es inferior al precio de compra.

La vivienda pertenece a la cartera del propio banco. Los bancos tienen interés en vender los inmuebles que han acabado en su balance, y a veces ofrecen condiciones de financiación más flexibles —incluido el 100 %— precisamente para esas viviendas concretas, porque les interesa desprenderse de ellas.

El perfil de solvencia es muy alto. Dos titulares con ingresos elevados, contrato indefinido consolidado y un endeudamiento muy por debajo del límite habitual pueden hacer que el banco no necesite ninguna garantía extra: el propio perfil ya reduce el riesgo lo suficiente.

Colectivos con acuerdos específicos. Algunos perfiles profesionales acceden a condiciones distintas por convenio con determinadas entidades. Es el caso, por ejemplo, de funcionarios, cuerpos de seguridad del Estado o personal sanitario en plaza fija, que consulta puede encontrar en hipoteca para médicos.

Con aval y sin aval: qué cambia

Con aval o garantía adicionalSin ningún aval
Quién responde si dejas de pagarTú y, además, el avalista o la vivienda adicionalSolo tú y la vivienda que compras
Exigencia de endeudamientoPuede ser algo más flexibleSuele ser más estricta
Margen de negociación del bancoMayor: el riesgo ya está repartidoMenor: todo el análisis recae en tu perfil
A quién afecta un impagoA ti y a quien haya avaladoSolo a ti
Rapidez del estudioPuede alargarse por la documentación del avalistaEl estudio depende solo de tu documentación

Qué te va a pedir el banco a cambio

Cuando no hay ninguna garantía adicional detrás, el banco no relaja el resto de condiciones: las endurece un poco para compensar. Lo más habitual es que el límite de endeudamiento se aplique con más rigor —el 35 % pesa más como techo real, no como orientación—, que se pida más antigüedad laboral o más estabilidad en los ingresos, y que el plazo o el tipo de interés se ajusten de forma algo menos ventajosa que en una operación con entrada y aval. Repasamos con detalle qué factores mueven ese endeudamiento en ¿puedo comprar un piso sin tener ahorros?.

El Banco de España recuerda que cada entidad evalúa la solvencia antes de conceder cualquier hipoteca, y esa evaluación se vuelve más exigente cuanto menos garantía adicional aporte la operación. Si quieres comparar cómo varían las condiciones entre entidades según el porcentaje financiado, el comparador de hipotecas de ACFINAN te permite ver esas diferencias.

Y el aval ICO, ¿dónde encaja?

El Aval ICO es una vía distinta que conviene no confundir con lo anterior: es una garantía pública, respaldada por el Estado a través del ICO, pensada sobre todo para jóvenes y familias que compran su primera vivienda habitual. No es un aval personal —nadie compromete su patrimonio— pero tampoco elimina el análisis de riesgo del banco: solo cubre un porcentaje del préstamo dentro de los requisitos del programa. Si tu perfil encaja en esos requisitos de edad y tipo de vivienda, puede ser una alternativa a explorar aparte; lo tratamos con detalle en la página de Aval ICO y en la comparativa hipoteca al 100 % o Aval ICO: diferencias y cuál conviene más. La propia línea de avales del ICO para primera vivienda detalla los requisitos vigentes del programa.

Lo que ninguna entidad hace

  • No existe el 100 % «garantizado»: cada operación se estudia y puede denegarse.
  • No se financia el coste total de la compra, solo el valor de la vivienda: impuestos y gastos quedan fuera, como explicamos en gastos de comprar una vivienda además de la hipoteca.
  • No se aprueba nada sin tasación: es el dato que fija el límite real de financiación.
  • Una simulación comercial no es una oferta vinculante. Antes de firmar, revisa la documentación oficial que detalla las condiciones reales, explicada en FIPRE, FEIN y FiAE en Cataluña.

Cómo saber si tu caso puede estudiarse

  • Conoces la diferencia entre el precio de compra y una estimación de tasación.
  • Tu endeudamiento total, hipoteca incluida, se mantiene por debajo del 35-40 %.
  • Tienes ingresos estables y demostrables, con o sin contrato indefinido.
  • No tienes impagos ni incidencias recientes en tu historial.
  • Has calculado aparte el dinero que necesitas para impuestos y gastos.
  • No has firmado arras dando por hecho un porcentaje de financiación que nadie te ha confirmado por escrito.

Conclusión

La hipoteca al 100 % sin entrada ni aval existe, pero depende de que otra variable compense ese riesgo: una tasación favorable, un perfil muy solvente o una vivienda con condiciones especiales del propio banco. Fuera de esos casos, lo más habitual sigue siendo que el 100 % venga acompañado de algún tipo de garantía, o que el banco exija un endeudamiento más ajustado a cambio de prescindir de ella.

Si quieres saber si tu operación concreta puede encajar en alguno de estos escenarios, puedes solicitar un estudio de hipoteca al 100 % con ACFINAN sin compromiso. Si tu compra es en Cataluña, también puedes consultar el enfoque territorial en hipoteca al 100 % en Cataluña.

La información de este artículo es divulgativa y no sustituye el estudio individual de cada operación. ACFINAN actúa como intermediario de crédito inmobiliario (registro D378 del Banco de España); la aprobación, el porcentaje financiado y las condiciones dependen siempre del análisis de riesgo de cada entidad.

Preguntas frecuentes

¿Existe realmente la hipoteca al 100 % sin aval?

Sí, pero es la excepción, no la norma. Suele darse cuando la tasación de la vivienda es más alta que el precio de compra, cuando el perfil del comprador es muy solvente o cuando la vivienda pertenece a la cartera del propio banco. Ninguna entidad la ofrece como producto estándar.

¿Qué diferencia hay entre no tener entrada y no tener aval?

No tener entrada significa que el banco financia el 100 % del valor de la vivienda. No tener aval significa que nadie más —ni una persona ni una segunda propiedad— responde por ti si dejas de pagar. Son dos condiciones distintas: puedes conseguir una sin la otra.

¿Puedo conseguir el 100 % si la tasación es superior al precio de compra?

Es uno de los escenarios donde más fácil resulta. Si tasas la vivienda por encima del precio que vas a pagar, financiar el 100 % del precio puede suponer, en la práctica, un porcentaje menor sobre el valor de tasación, que es lo que realmente mira el banco al calcular el riesgo.

¿Me exigirán mejores condiciones si no aporto ningún aval?

Es habitual que sí: un endeudamiento más bajo, un perfil de ingresos más estable o un plazo distinto al que pedirías con garantía adicional. Al no haber un aval que reduzca el riesgo del banco, ese riesgo se compensa exigiendo más al propio comprador.

¿La hipoteca al 100 % cubre los impuestos y gastos de la compra?

No. El 100 % se refiere al valor de la vivienda, no al coste total de la operación. Impuestos, notaría, registro y gestoría suelen quedar fuera de esa financiación y hay que cubrirlos con recursos propios.

¿Tienes dudas sobre tu caso concreto?

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